El trabajo detrás de la profesión de prostituta es muy complicado, tanto física como emocionalmente. Reclamar esta profesión como una forma de liberación es a menudo engañoso, ya que puede resultar mucho más complicado de lo que parece. Así como también

· 2 min read
El trabajo detrás de la profesión de prostituta es muy complicado, tanto física como emocionalmente. Reclamar esta profesión como una forma de liberación es a menudo engañoso, ya que puede resultar mucho más complicado de lo que parece. Así como también

Emocionalmente, la trabajadora de sexo debe lidiar con ciberacosado, acoso verbal y físico, amenazas, abuso e ilocalizable. Esta situación está llena de estrés y ansiedad que muchas prostitutas viven cotidianamente. Deben armarse de suficiente fuerza mental para lidiar con la abrumadora presión de sus clientes y la soledad que pueden sentir como resultado.
Físicamente, hay un aumento de la exposición al VIH, enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados. Esto a menudo hace que las prostitutas descuiden sus cuerpos debido a la influencia de consumir drogas y exceso de alcohol. Algunas prostitutas también se ven obligadas a sostener pesadas cargas una vez que los clientes comienzan a renunciar a los servicios que ofrecen.
Ser una trabajadora del sexo también implica pasar por muchas pruebas de drogas y alcohol y deben someterse a muchas pruebas médicas frecuentes. Esto puede ser particularmente duro para aquellos que no pueden acceder al tratamiento médico adecuado. En muchos casos, también hay condiciones contractuales limitantes y abusivas que incluyen el límite de la edad de los clientes, el precio del trabajo y las horas de trabajo.
Otra forma en que el trabajo de la prostituta puede llegar a ser cansado es cuando se la obliga a trabajar en espacios insalubres, como apartamentos viejos, hoteles caros y destartalados, o garitos de mala muerte. Estos espacios no suelen tener buenas instalaciones higiénicas o de seguridad, lo cual puede poner en riesgo la vida de la trabajadora del sexo.
anuncios eróticos  los prejuicios ni el lado oscuro de la profesión de prostituta. Esto significa que, aunque hay muchas dificultades inherentes, también hay que admitir que existe un lado positivo a esta profesión que muchas personas no ven. Muchas prostitutas enfrentan estas desventajas y tienen éxito al mismo tiempo.
A pesar de la exposición constante al acoso y de los peligros físicos que implica esta profesión, muchas prostitutas se mantienen fuertes y toman el control de sus vidas. Estas personas tienen la capacidad irrefutable de lidiar con el estrés y el trauma emocional y repetirse a sí mismas que la vida solo necesita ser tomada un día a la vez.
Pero al mismo tiempo, es importante el respeto y el reconocimiento a estas mujeres como seres humanos. No debemos olvidar que, detrás de una profesión tan complicada y con un gran estigma, hay cientos de mujeres que luchan diaria y constantemente por sobrevivir y hacer que su profesión tenga éxito.
La profesión de prostituta necesita de un reconocimiento más amplio y respetuoso, donde las asociaciones, el gobierno local y los medios promuevan una visión más amplia de la situación, donde los jaques y prejuicios sociales sean eliminados. Si las prostitutas son tratadas con justicia y estabilidad, entonces todos ganaremos.
Las trabajadoras del sexo necesitan más apoyo para superar sus luchas, desde salud mental y física hasta albergues y consejería, para que todos puedan ser tratados con dignidad. Es importante permitirles que mantengan su vida privada mientras puedan tomar decisiones informadas sobre sus vidas.
Es posible sacar algo bueno de este trabajo si las condiciones son justas. Al apoyar a la gente en la industria del sexo, los trabajadores tendrán la libertad para trabajar sin tener miedo de ser humillados ni explotados. Esta profesión debería ser considerada el mismo que cualquier otra profesión, con los mismos derechos y el mismo nivel de respeto.